Música

Se acerca la gira #AlmaqueloideXXAniversario

Estamos a un mes y medio del comienzo de la gira #AlmaqueloideXXAniversario. Tengo mucho trabajo entre la producción de los shows (ensayos, músicos, teatros, sonido, luces, pantallas, medios, viajes, etc.) y la reedición del CD en box de lujo (diseño, remasterización, bonus tracks, fotos, fabricación, etc).

La parte más divertida es “sacar” el Almaqueloide tal como fue grabado, pienso tocar igual hasta los solos, supongo que la mayoría de ustedes estarán de acuerdo en eso. Después de muchos años estuve escuchando seguido el álbum y me pasaron varias cosas, la más obvia es darme cuenta del paso del tiempo pero les comento otras un poco distintas.

Hablo a nivel personal aunque espero que les pase a la mayoría. No soy el mismo de hace 20 años. He cambiado. Eso es motivo de celebración. Crecemos, me asustaría notar que me quedé estacionado en algún lugar de la vida. Muchas veces dije que mis álbumes son como si fueran recuerdos guardados, algo muy parecido a los viejos álbumes de fotos que todos tuvimos. Guardar momentos para recordar.

Al escuchar los demos grabados en 1997 (que estarán incluidos como bonus tracks) ustedes van a notar que tenía esas 5 canciones arregladas tal como se grabaron un año después, eso me sorprendió. Por lo visto, tenía muy claro el diseño sonoro del álbum y las estructuras, algo que ya no me sucede. Quisiera tener esa seguridad ahora.

Toco muy distinto. Primero a nivel sonido, las guitarras suenan muchísimo más agresivas, sucias, más distorsión que overdrive. Creo que tenía un Ampeg, un procesador Roland GP16 y reconozco, no sin sorprenderme, a la Steinberger y sus humbuckers. Es muy notoria mi decisión que la característica del álbum sea el Wah y el “funk paceño”, graciosamente bautizado por alguien en alguna reseña de la época. ¿Qué simbolizaba tanto Wah en ese momento? Variar la frecuencia del sonido de manera zigzagueante y desplazarme en el tiempo de esa manera tiene que haber sido por algo.

Los solos me gustan. Nunca más toqué así. Hay sucios y limpios, rockeros y jazzys, siempre viajando sin elegir una de tantas opciones. Son muchas más notas por compás de las que me gusta tocar ahora, seguramente eso tiene que ver con la edad y la manera de entender/caminar la vida. Solos más consonantes, muy adentro de la tonalidad, sin complicaciones. Eso dice algo. 

Once canciones bastante nítidas que además muestran a un tipo enamorado, con el corazón roto, aprendiendo. Algunas cosas no cambian mucho.

No sé cuánto entendieron de lo anterior pero a mí este ejercicio del aniversario me está ayudando a entender mi presente. Todo lo que hacemos es un discurso y un acto definitorio. 

Hicimos fotos nuevas de mis manos, brazos y la cicatriz queloide lo más parecidas a las del 1998 para ponerlas en el book de la nueva edición, decidimos eso como metáfora general de todo esto. 

Ya quiero que sea 27 de julio y subirme a tocar todo el álbum con la súper banda. Quiero que cantemos fuerte lo que éramos como construcción y como eterna transición. 

Abrazos y no me canso de agradecerles el cariño.

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