Cavilaciones

Los estacionarios.

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Despertamos de vez en cuando con alguien mirándonos obsesivamente. Alguien que no disfruta los días propios y pretende subirse a nuestras montañas. La brillantísima aurora define en parte la historia de nuestro día y muy posiblemente la del mirón descamado. Entonces uno se pregunta sobre la razón tan menguante de insistir en el rasguño, es decir la conveniencia de hacer algo tan superficial una y otra vez. Termino pensando que quizás sea un tanteo, en ese caso, sea para medir, averiguar, incluso burlarse, existe un notorio y excesivo interés de estos prematuros hacia mí. No encontrando más observaciones para este caso me queda combinar las dos ideas para ver si así toma vuelo alguna de sus decisiones: rasguñar como tanteo. 

Si tantean para evaluar una reacción deberían saber que es útil solamente en ecuaciones sencillas, modelos básicos, cuando estás ante demasiadas variables notarán la ausencia de éxito además de los posibles daños colaterales del experimento. Si me permiten aconsejar algo sería que no caigan en la repetición, ya que está predestinada al desgaste natural y al debilitamiento. 

Quisiera terminar esta corta reflexión recordándoles unas cosas a estos mozos: que a los rasguños por definición no les damos importancia, son efímeros y esa es la raíz sobre la cual están condenados al resultado adverso, lo mío fue una sobreactuación, entonces concluiremos que ante una decisión mía de no repetir esa reacción, están obligados a repensar la estrategia del rasguño y hacer algo más grande o seguir pedaleando de esta manera estacionaria y cansina. Lamento, por ustedes, la obsesión. 

Cavilaciones

Prismas

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No se trata de vivir en estado de alarma, se trata de que no hay nadie aunque suene. La manera de entender esto puede ser como en muchas otras situaciones, revisar la historia. En este caso la propia. Una especie de recuento de daños desde la cordura, caminando erguido. Todo empieza seguramente en los espejos de mi padre y madre, entiéndanlo bien, es solo un minúsculo momento hasta que aparezca yo en mi propio espejo hecho de retazos. Un tapiz que refleja. Un lápiz que escribe. 

Recuerdo que con mi vecina, hija de un médico, de muy niños revisábamos cajas en un depósito oscuro de su casa, linterna en mano examinábamos las muestras médicas apiladas en esas cajas, era una delicia conocer sus tamaños, tipografías, colores. Prismas rectangulares en su mayoría. Fascinación por las formas, la oscuridad, la compañía. Quizás era una excusa para agarrarnos las manos. Todo eso construye un universo momentáneo. Más adelante con otra amiga investigábamos unas cuevas que habían en el cerro de Auquisamaña. Oscuridad apagada por momentos con el encendedor de los puchos, laberintos azarosos y besos que son prismas también. Los amigos miedosos esperando afuera que salgamos como si nada hubiera pasado. 

De esos pequeños lugares y momentos nace la luz que llevamos. 

Los prismas pueden modificar la velocidad y trayectoria. 

Hoy a veces necesito escuchar un nuevo álbum, tengo otros días en los que me urge escuchar un viejo álbum muy familiar y asumido. En los dos casos se trata de dejar que la reflexión y dispersión hagan su trabajo. 

Cavilaciones

167

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El lío que armaste, ahora tenemos que pensar a quién echamos la culpa. Esa forma de caminar con impostura pero supuestamente avanzando. Tengo mis dudas. ¿Entonces la vida es esto según vos? Relaciones de producción. Amistades, amores, amantes, laburo, viajes y recuerdos alrededor de algo que quizás sea falso. ¿Te imaginas si estamos apostando nuestras vidas a algo inexistente? Vamos a cumplir los planes de otro para que se quede con todo el crédito en nombre de los invisibles. Una mierda de plan.

Yo pienso mucho en los invisibles, son los que más recuerdo, son mi compañía. Extraño a algunos amigos y amigas, nos gustaba estar juntos, no teníamos planes ni proyectos, solo salíamos a joder, a cuidarnos, reír, torcer, hacer boludeces. La vida nos engulló, ahora están con sus familias, tienen hijos. Todos tiene hijos. Debe ser lindo. ¿Se darán cuenta que entregan la mitad de lo que son en el primero y la mitad de esa mitad que les queda en el segundo y así?

Quedan 15 minutos, ni me interesa el resultado, ya no lo veo, es más importante jugar. Esta gente me quiere cambiar y sacar. Perfecto, pero me encerraré hasta casi el final. Les pido que alguna vez recuerden lo que fuimos, no pierdan las calles de tierra, los saltos en bici, las caídas maravillosas. No tengo familia, nunca la tuve. Todos tienen familia, auto, casa por pagar, un laburo de mierda e insuficiencia en el disfrute. La piel, se olvidan de la piel. Qué carajo tenemos aparte de la piel.

Perdí dos veces, quizás más. Ni quiero pensar, no hay nada que pueda hacer, se fueron y no voy a pasar lo que queda atormentándome por eso. Ya está. Un poco de cinismo ayuda. Me cansé de su imposibilidad de caminar cuatro metros apartados de sus vidas, no tengo paciencia. Sé cómo alejar gente. Cobardes, los quiero igual. Tengo mis propias cobardías, no crean que no. 

¿Comparamos cicatrices? Te hago mierda. 

Si puedes ven, podemos juntarnos para burlarnos de la vida o de la muerte. Como quieras, me da lo mismo. 

 

Música

The Mosaic Project: Terri Lyne Carrington (2011)

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Baterista, compositora y productora. Ha colaborado con grandes como Herbie Hancock, Dizzy Gillespie, Al Jarreau, Wayne Shorter, Yellowjackets, Stan Getz, etc. Doctorado Honoris Causa y Professor en Berklee College of Music.

En este ambicioso y excepcional The Mosaic Project (2011) participan más de 20 grandes y finas artistas mujeres del jazz, instrumentistas y vocalistas: Dianne Reeves, Dee Dee Bridgewater, Cassandra Wilson, Nona Hendryx, Patrice Rushen, Sheila E, Geri Allen, Tineke Postma, Ingrid Jensen, Helen Sung, Gretchen Parlato, Esperanza Spalding, entre otras. Quinto álbum solista de Terri.

Transformation abre el álbum. Asombrosa participación de la cantante multifacética Nona Hendryx (autora del tema), su voz y el solo de flugelhorn de la igual berkleeniana Ingrid Jensen pintan la versión.

El funk y soul aparecen en el temón de Irving Berlin I get lost in his arms, cantada por Gretchen Parlato. El tratamiento de hard-swing jazz de Michelle de McCartney es impresionante por los arreglos, los solos de trompeta de Jensen, de Geri Allen en el piano y de Tineke Postma en el Saxo alto y la voz nuevamente de Parlato. El mosaico ecléctico continua llevándonos por el bepop, funk, soul, pop, R&B, fusión.

Puntos altos: el tema de Al Green Simply beautiful cantada por Casandra Wilson, Crayola tema de Esperanza Spalding, interpretada por ella en el bajo/voz, Wisful, Echo de Bernice Johnson, política canción con una intro de la activista de los derechos civiles Angela Davis y cantada por Dianne Reeves, Soul talk tema de Terri y Hendryx interpretada por Dee Dee Bridgewater (el mejor groove del álbum).

Mosaic triad escrita por Terri, extraño tema que camina cerca del bebop y por supuesto Michelle.

Tengo muchos pensamientos sobre este trabajo. Ensamblar tan eficientemente los talentos enormes y distintos de estas mujeres. La elasticidad y libertad diseñada en la producción, armonías complejas del jazz y bebop junto a otros sonidos más accesibles como el funk, R&B. Caminos hechos por gente abierta como Hancock. Cada detalle pequeño hace la totalidad de una foto y eso lo sabe bien Terri Lyne Carrington, quien nunca quiso ser vista como una mujer música, sino como una artista.

Este es un gran álbum de música. Jazz y sus alrededores. Mente abierta. Arreglos abiertos. Disfruten. Es tan fresco. Excelente.  

Música

Stone Temple Pilots – Perdida (2020)

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Agradable sorpresa. El nuevo álbum de STP es acústico, slow/mid tempos y está muy bueno. Siento nuevamente la banda sonando a ellos, es muy difícil decir esto por Scott, todos estos años dudé que puedan sacar un álbum interesante sin él, aunque este ya es el segundo con Jeff Gutt cantando, coescribiendo las canciones con los hermanos DeLeo y poniéndose al frente en el escenario, esta vez le daré un aplauso de entrada. Es difícil, amo a Scott. 

Creo en la búsqueda, en la dificultad de encontrarse con los cincuentas encima, no es fácil. Imaginen ser una banda ícono del grunge en los noventa, haber pasado por otros géneros post grunge, noise rock y perder a un músico enorme que escribía, cantaba y se paraba como pocos en el escenario. Quiero decir que esto parece ser una etapa en la que a veces se decide grabar y otras veces se decide esperar, agradezco que hayan grabado y editado.  

Suena a brit folk, folk rock (ya sé que son de San Diego, California) con algo de cuerdas, backing vocals, teclados y en un par de canciones una flauta traversa o saxo. Por supuesto se sienten los cambios de acordes y los típicos disminuidos de los DeLeo pero creo que le dan más confianza a Gutt para las melos.

Fare Thee Well’ tiene un estribillo sólido como para abrir el álbum e invitar a seguir. Gran solo en slide guitar.

Three wishes’ fue la que me convenció de seguir. Tiene de Zeppelin y de STP noventas unplugged. 

Perdida’ es un intento de sonar un poco “español”, una balada con modulaciones, violines y guitarra española. La verdad es la que menos me gusta, es en la que más siento la falta de Scott (creo que él la hubiera dejado afuera). Le da el nombre al álbum, eso significa que por algo está ahí. Supongo que me acostumbraré. 

’I didn’t know the time’ es una de las joyas. Son los STP sentados tocando, atardecer y flauta traversa mediante, ya con familias. Tranquilidad. 

’Years’ es la segunda joya, tiene la mejor melo y armonía del álbum (hice un cifrado), un groove calmo tipo Ringo bien llevado, cambios de acordes muy lindos, Robert está tocando mejor el bajo ahora en sus cincuentas y además la escribe y canta él, guitarras acústicas flotando y un saxo al final. Temazo.

Desde ‘She’s my Queen’ se escucha un cuarteto de cuerdas, cello, viola y violines sobre los paisajes que sigue hasta Miles Away.

Sunburst’ es la tercera joya DeLeo para cerrar el álbum. 

¿Hay vida después de Scott? Yo creo que sí. No es la misma, pero uno debe seguir adelante, creo. Se siente la melancolía, el paso del tiempo, amor/desamor, tristeza. Vas bajando la velocidad, te quedas más tiempo mirando nada. Así nomás son las cosas. Estoy seguro que recibirá crítica mala de lados más fundamentales, aquí hay nuevas ideas y sonidos, lo celebro, si esperas lo de antes, pues pon tu “Core” o ”Purple” como yo a veces.

El primer álbum del 2020 que entra a mi estante. 

 

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Música

Tom Waits: Rain dogs (1985)

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¿Qué es Rain dogs? ¿Qué hay dentro de ese álbum autoproducido por Tom Waits que lo hace uno de sus mejores trabajos de su carrera? Escarbaré las razones que me llevan a esta afirmación.

¿Hay que hablar de la voz de Tom? No estoy seguro, podría decir que siempre me impresionó, al principio no la entendí, todavía yo era muy ingenuo para escucharla. Después de haber bebido la noche un poco la puedes tocar, pedazo a pedazo. Luego es capaz de abrazarte, o todo lo contrario. Estoy seguro que es de las voces más honestas que hay. Necesaria. Esas voces que parece que están buscando una licorería, reptando hacia ella.

Escribo esta columna emputado, decepcionado de gente cercana. Waits y este álbum son una excusa para entenderme ahora. Renovarse implica muchas verdades. Implica aceptar la mierda natural en que nos movíamos. Supuestamente te alejas de los demonios, esos perros de la lluvia, pero en realidad encuentras los verdaderos. Los hipócritas que te rodean / los falsos / los disfrazados. Quizás estar solo es la respuesta. Lo demás es decoración. Compañía interesada. 

El abismo se hace familiar al escuchar estas 19 canciones. Prohibido para niñitos/as. Ni lo intenten. Esto es un trago fuerte, no son dulcecitos. No los dejarían entrar en este cabaret.

¿Alguna vez se quedaron solos en un bar? Después que echaste a todo el mundo, es un momento fantástico. La oscuridad, el silencio, los fantasmas, el conocimiento que se vislumbra. En los noventas fui dueño de un bar en Sopocachi, en ese lugar precisamente conocí a Tom, era perfecto para él, podría jurar que era su bar favorito, por lo menos tengo la seguridad que le habría gustado pisarlo.

No había ventanas. Era extraño quedarse. Solamente unas ranuras muy finas en la puerta que daba a la 20 de Octubre me hacían notar que el sol estaba presente. Pero era cuestión de horas y unos discos más de este compañero nocturno para estar tranquilo nuevamente. Todos somos búhos.

Banjo, armonio, marimba, contrabajo, percusión, acordeón, saxo, violín, órgano se escuchan en una década plagada de maquinitas en las manos de músicos. Tom produce estas canciones con una deformidad que roza la belleza pura. Sarcasmo musical. La manera en que organiza estos sonidos es fakin perfecta.

Noches enteras te toma escucharlo, por si acaso. Tengo la sensación de que no te deja salir. Jodete si no lo entiendes. No lo mereces. Pero si quieres ver un poco de realidad, escucha este álbum, sentí el espectro. Gracias por la insanidad Waits.

 

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Los mejores álbumes 2019 (II)

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Richard Dawson – 2020
(Folk progresivo, future folk, cantautor)

En mis reseñas de 2017 incluí el álbum ‘Peasant’ de Dawson (puedes leerla aquí) y me declaré seguidor acérrimo de este rara avis inglés. Ese álbum es un laberinto y Dawson había prometido un álbum más accesible, lo gracioso es que no lo consigue para nada. Sigue siendo el mismo cantautor excéntrico que viene de un álbum tipo medieval folk inclasificable (¿progresivo?) y ahora decide incluir algo de rock y pop (supuestamente), una especie de mal disfraz ya que sigue siendo el mismo. Festejo y lo tomo con humor, como debe ser cuando te refieres a un artista lleno de humor negro genuino, en textos y lo más interesante: en la música. Es un teatro musical sarcástico, divertido y conmovedor. Todo junto. 

Este es su sexto álbum, creo que me gusta inclusive más que el anterior. Tiene tanto talento para escribir melodías, me imagino a su generación cercana de músicos más “exitosos” escuchándolo llenos de envidia, de la mala. Desmenucemos un poco. 

De entrada vas a escuchar en la armonía unos pasajes nada convencionales, en la estructura de las canciones menos y como dije melodías totalmente ingeniosas. 

Mis favoritas:

Jogging’, mucho dramatismo, desarrollo y cenit, ‘Heart Emoji’ es genial, en la intro la guitarra que toca las mismas notas (octavas) con el bajo está un poco desafinada dándole un ambiente perfecto, grandes melodías en las seis partes de la canción. ‘Black Triangle’ es un corto, puedes visualizar todo, invéntate la peli con esa música. 

Leí hace años que Richard estaba pasando clases con una vocal coach para mejorar, honestamente no me animo a decir si está cantando mejor. Es que no me interesa. Jamás juzgaría a este tipo de músicos por su manera de cantar. Es brillante así. 

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Nick Cave and the Bad Seeds – Ghosteen (Rock, Cantautor)

Este álbum es el primero que graba después de la muerte de su hijo. Es un álbum en dos actos. En muchas publicaciones se repite lo que declara acerca de este trabajo, la primera parte son los hijos y la segunda son los padres. Entiendo que las canciones que pertenecen a ‘los hijos’ son de la 1 a la 8, hasta ‘Leviathan’.

Luego del álbum ‘Skeleton Tree’ (puedes leer mi reseña aquí), me daba un poco de miedo escuchar este trabajo. Estoy sorprendido, es hermoso. Obviamente en la paleta de colores que Nick y los Seeds manejan últimamente pero de verdad lo siento meditadito, transformador, melancólico y con mucha esperanza. Admirable. 

El acto 1 abre con una progresión VI – V – IV – I en F mayor, ‘Bright Horses’ hace algo parecido pero en Eb: VI – V – IV – V. Luego en la hermosa ‘Waiting for you’: IV – VI – IV – V o un simple I – IV en ‘Night Raid’.

Básicamente en el álbum escuchas a Nick en el piano y voz, lo demás es un lienzo hecho con sintetizadores, arreglos corales y buenos arreglos para un cuarteto de cuerdas. Pongo la simpleza de sus armonías justamente por admiración, los compositores que más admiro tienen mucho más lenguaje, recursos y conocimiento en sus pasajes y conexiones de acordes. Lo que hace Nick es increíble, podrías ver las mismas, pero mismas, armonías en musiquillas efímeras, en canciones light de radio hechas por novatos, en una mayoría del indie, pero la sustancia y el peso que se siente en estas canciones pertenecen a otro estante. Un enigma. Solo un artista con ese tamaño de voz lo explica, y por favor no seas literal. Voz.

Aplausos de pie para un artista. Peace of mind. Dejo el cifrado de ‘Waiting for you’. Esta canción duele.

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Camila Meza & The Nectar Orchestra – ámbar (Jazz, vocal jazz)

Camila es una guitarrista y cantante de jazz chilena. Este es su ambicioso quinto álbum y ha convertido su traslado a Nueva York en un gran salto en su carrera. El sueño de los músicos, llegar becada a una gran escuela como la New School for Jazz and Contemporary Music, tocar con cantidad de músicos importantes allá, ir haciéndose más conocida, lograr que músicos y público empiecen a hablar de ella, grabar un álbum independiente y que te llame Sony para decirte que quiere tu álbum. 

Merecido todo. Los que la seguimos desde hace mucho seguro comparten conmigo la alegría. Conocí su trabajo por músicos bolivianos que fueron a estudiar a Chile, todos hablaban de ella y de su afición por Pat Metheny, veíamos en redes sociales algunas presentaciones en vivo y los solos de Pat que tocaba, también la compleja canción de Chico Buarque, Jobim y Vinicius ‘Olha Maria’, esa joya grabada por Chico en su álbum ‘Construção’ de 1971. Canción que incluye en este ámbar. A propósito, un detalle lindo es el que el nombre de este álbum es la traducción al español del apellido de su abuelo: Bernstein.

Ambicioso porque luego de tocar sola, en trio, cuarteto, quinteto se anima a algo que resulta acertado. Dos cuartetos. El que más o menos es su sonido, es decir bateria, piano/teclados, contrabajo y ella en voz/guitarra más un cuarteto de cuerdas con un nivel de arreglos y ejecución de la liga en la que está jugando ahora (escuchen ‘Interlude’). Los arreglos de cuerdas son de Noam Weisemberg, el bajista. Doce canciones, seis escritas por ella y seis covers. 

Suena hermoso todo. Realmente ella hace un trabajo impecable. Canta en español, portugués e inglés. El álbum abre con una de mis favoritas. ‘Kallfu’ es una gran composición elegida para presentar el álbum, significa azul en Mapudungun, el idioma de los nativos mapuche del sur de Chile. Abre el cuarteto de cuerdas y se escucha: “vuelve a crecer el mar en tu piel / y  vuelve la calma a tu ser y vuelve la calma / vuelve a crecer la luz / y vuelve la calma a mi ser “ y entra el otro cuarteto. Luego escuchen los arreglos en la sinuosa ‘Waltz # 1’ de Elliot Smith. Está todo allí. La tercera canción es ‘Awaken’, otra de sus composiciones y escuchamos su primer solo de guitarra turnándose con Eden Ladin en teclados, como le gusta cantando encima del solo, estilo Benson. 

Hago un párrafo aparte. La cuarta es ‘This is not America’, la canción de Pat Metheny, Lyle Mays y David Bowie que fue parte de la banda sonora de la película ‘The falcon and the Snowman’ (después en 1995 Pat Metheny Group la graba en el DVD ‘We live here’). Adoro esta canción y Camila hizo una versión hermosa, su solo de guitarra es obviamente un homenaje a su héroe Pat, que estoy seguro ya la escuchó.

Olha Maria’ con cuerdas es demasiado, espero que Chico la haya escuchado. Un arreglo Bachiano claramente, como un preludio. Escuchen. 

Otra de mis favoritas es ‘Atardecer’, original de ella, no sale de mi cabeza hace mucho. Tremendo solo de Camila. Espero que me acompañe mucho tiempo más, como el resto del álbum.

Gracias Camila. Gran álbum. 

Escribí el cifrado de ‘Atardecer’.

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*Es bastante compleja y suena en cuarteto de cuerdas, así que quizás corrijo algún acorde. H. Peredo me hizo notar un par de cosas, un alterado, un menor 6, por ejemplo.

David Lebón – Lebón & Co (Rock pop)

Esta elección es una debilidad de muchas que tengo. David Lebón es tan querible, algo así como George Harrison, cómo no abrazarlo y alegrarse de algo como esto. Con la producción de Gabriel Pedernera (Eruca Sativa) hace este álbum muy sentido con sus canciones históricas de todos los tiempos y un invitado o invitada en cada una de las doce canciones. Me sacó lágrimas, sonrisas y cantadas a voz en cuello en casa. Es fácil, las sabemos todas de memoria y las versiones están muy buenas (con alguna excepción). David tocando y cantando muy bien, bueno él es un multinstrumentista que tocó en Pescado Rabioso, Serú Girán y Polifemo.

Degustemos. Abre el álbum ‘Puedo Sentirlo’ justamente la que abre su disco ‘7 x 7’ del 86, con una Julieta Venegas excelente. Vamos cantando todos: “Hola, ¿cómo estás?…”. Segunda ‘Deja de jugar’ de su álbum ‘Contactos’ del 89, aquí está Coti, no le tengo mucha paciencia, es más no sé qué hace en álbum, pero puedo imaginarlo. ‘Hola Dulce viento’ , linda, con Emmanuel Horvilleur, esta canción en realidad se llama ‘Mañana o Pasado’, escrita por Lebón para el álbum doble ‘Pescado 2’ de Pescado Rabioso (una de las únicas dos canciones que no son de Spinetta), también está en ‘Spinetta y las bandas eternas’. 

Llega ‘Casas de Arañas’ con Lisandro Aristimuño de invitado, muy bien elegido por el registro que tiene para hacer las partes altas, es de su primer álbum solista de 1973 y también está en el álbum en vivo de Serú en el set acústico. ‘Hombre de mala sangre’ con Pedro Aznar, su gran compañero, interpretan este blues también de su primer álbum. ‘Tu llegada’ canción del álbum ‘Nuevas Mañanas’ con el español Leiva. 

Una de mis favoritas es ‘Mundo Agradable’ del álbum ‘Serú 92’, tremenda canción y versión con Ricardo Mollo de invitado en la voz y en guitarra, cantan un verso y estribillo cada uno y un solo de guitarra cada uno. Emocionante versión. Ahora suena ‘Parado en el medio de la vida’ del ‘Peperina’ de Serú Girán con Calamaro, qué canción más increíble. Con los ojos cerrados me ves mejor. Todo Eruca invitado en ‘Dos Edificios Dorados’ del primer álbum de David y también grabado por Serú, obviamente la versión es súper rockera con Lula cantando y tocando. ‘Llorar de amor’ que la voy a pasar, se darán cuenta porqué. 

Toca con Polifemo ‘Suéltate Rock and Roll’ y cierra con una gran versión de ‘El Tiempo es Veloz’ con Fito en piano y voz, una de mis favoritas, me hizo llorar un poco. Bueno, es el tiempo, que es veloz, quizás nadie entienda. 

Un álbum para iniciados de Lebón, y Harrison seguramente. Les dejo el cifrado de ‘Casas de arañas’.

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Brian Lynch Big Band / The Omni-American Book Club: My Journey Through Literature In Music (Jazz- Big Band)

Empiezo directo: este álbum es una maravilla. De mis favoritos dentro de estos favoritos de 2019. Brian Lynch es un trompetista top del mundo del jazz. Ganador de Grammy en Best Latin Jazz Album por el álbum ‘Simpático’ con Palmieri, toca/tocó con Eddy Palmieri, Phill Woods, Art Blakey, Horace Silver, Pedro Martinez, etc. Elegido innumerables veces como mejor trompetista en muchas publicaciones de jazz. En realidad si ya escuchaste algo de él sabes lo increíblemente creativo, exótico y encendido que es para tocar su instrumento. 

Este álbum es doble, me parece que es el primero que hace liderando y dirigiendo una big band. Está dedicado a autores afroamericanos que leyó desde el colegio y le formaron la conciencia social. El nombre del álbum lo toma de un libro de ensayos de Albert Murray: The Omni-Americans (1970). 

Lynch escribe y arregla este poderoso álbum con muy buen gusto, es una delicia. Recluta a estrellas del jazz para lograr ese sonido tan empastado y con tanto swing que sale de la grabación: el baterista cubano nominado y ganador de varios Grammys Dafnis Prieto (Michel Camilo, Eddie Palmieri, Claudia Acuña, Carlos Maza, John Zorn), el flautista Orlando “Maraca” Valle, otra estrella cubana multipremiado y ovacionado por todos, Regina Carter, violinista clásica y de jazz, profesora de Berklee y dueña de Il Cannone Guarnerius, el famoso violín de Niccolo Paganini, la lista sigue con Dave Liebman, Donald Harrison, Jim Snidero, bueno, una barbaridad de banda. 

Once canciones totalmente elocuentes tocadas por una banda tan precisa que solo después del respeto y admiración que sientes logras empaparte de los diálogos de los instrumentos, de los ensambles por secciones, del virtuosismo de cada músico y sus varias combinaciones. Van a escuchar cinco trompetas, cuatro trombones, cinco saxos, clarinetes, flautas, violín, piano, batería y percusión. Es un buque pasando frente a vos. Pon fuerte y libera tu mente. 

Mis favoritas: ‘The struggle is in your name’ (hay una versión extendida al final) puro groove y conversaciones entre saxos, trompetas y trombones, luego un solo tremendo de Lynch. ‘The Trouble with Elysium’, swing y solos de saxos. ‘Inevitability and Eternity‘ exquisita, moderna, groovy y con los mejores solos del álbum (junto a ‘Opening up’), ‘Tribute to Blue’ sonido más tradicional de una big band, tocando Jim Snidero, de los mejores saxos en big. Un viaje magistral de una big band ensayadídima y con innegable sabor latino.

Si este álbum no gana el Grammy en su categoría voy a incendiar un minibus. No, mentira. O tal vez sí, veremos. 

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Los mejores álbumes 2019 (I)

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Fue un gran año musical. Realmente agradezco eso. Por esa razón voy a reseñar más álbumes que lo normal, yo creo que serán 20. Aquí van los primeros cinco. Como saben escucho muchos géneros, por esa razón les dejo entre paréntesis al lado del titulo del álbum el género. No recomiendo nada, es música que me conecta con la vida y me ayuda a estar aquí.


Branford Marsalis Quartet – The secret between the shadow and the soul (Jazz)

Nuevo álbum del cuarteto, es interesante escucharlos con su sonido original (vienen de un gran álbum el 2016 ‘Upward Spiral’ con Kurt Elling como vocalista invitado). Marsalis en saxos, Joey Calderazzo en piano, Eric Revis en contrabajo y Justin Faulkner en batería. Calderazzo y Revis convirtiéndose en los autores importantes de la banda con dos temas cada uno, Marsalis aporta con un tema y graban dos covers , uno de Andrew Hill y una canción de Keith Jarret: ‘The wind up’. 

Un cuarteto que toca tanto tiempo juntos y cada miembro siendo de un nivel superlativo logra contar historias y paisajes imposibles. Grabado en tres días. Estoy fascinado con las baladas de este álbum. Mis favoritas: 

Conversation among the ruins’ (Calderazzo) es de lo mejor que escuché en este género en años, te quiebra, escúchenla con calma, en silencio, déjense llevar por estos músicos, por la melodía, los solos (Marsalis en soprano) y la base. El título es un soneto de Sylvia Plath. Hice un cifrado:

Nilaste’ de Revis es también una belleza. Totalmente atrapante, un poco más compleja. Lo que es increíble es la maestría con que manejan las dinámicas y la rítmica. Los cuatro tocan a un nivel más allá de lo que esperas inclusive conociendo hace décadas este cuarteto desde la época de Kirkland y Hurst.

‘Life filtering from the water flowers’ de Marsalis. Enorme canción, Calderazzo la comienza increíble y Marsalis esta vez con el tenor dando una clase de cómo llevar una melo/impro con una rítmica que complementa lo que están haciendo los otros tres, nadie está arriba de nadie, es un equipo incendiario. Siete canciones para uno de los mejores trabajos del año, sin duda, llevando una formación de cuarteto de jazz clásico a niveles de sofisticación delirantes. 

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Jamila Woods – LEGACY! LEGACY! (R&B)

Segundo álbum de esta poeta, música y activista. Cada canción lleva el nombre de una persona transformándo el álbum no solo en un homenaje sino en una declaración de principios. Políticamente incorrecta. Puede ser Zora Neale Hurston, Nikki Giovanni, Miles Davis, Basquiat, Sun Ra, James Baldwin, Frida Khalo, Betty Davis, Muddy Waters, Sonia Sanchez entre otros. Noto en cada una de las canciones la madurez y responsabilidad de expresar la personalidad, el trabajo y el legado de cada uno de estos iconos culturales. Se necesita mucha capacidad para escribir música y letra como un retrato. 

R&B con algunos elementos de rap, electro soul y jazz. Melodías muy bien escritas, con un sentido conocimiento de los modos, tensiones, de rítmica (el uso de tresillos sin abusar en momentos perfectos me fascina). Es una gran artista con una voz tan propia y nueva que se disfruta al máximo y te quedas a la espera de lo que su mente produzca en el futuro.

Lindo y sólido álbum con una paleta de tonalidades muy bien elegida. Eb, Ab, Bb, entre otras. Buen balance en el diseño sonoro, entre baterías reales y digitales, pianos eléctricos vintage y synths, bajos y synthbass, melodías y rapeos.

Basquiat’ me fascina, la línea del bajo que abre la canción, una guitarra eléctrica y un piano adornando la melodía que Jamila está cantando desbordando actitud y la batería que entra en el segundo verso concretando un groove impresionante. Mi favorita.

(en las plataformas están incluidas las letras de todas las canciones)

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Olivier Latry – Bach to the future (Clásica – Barroco)

Olivier es el organista titular de la catedral de Notre Dame hace 33 años. Todo es fascinante en este álbum. Se grabó este concierto poco antes de la tragedia. Los ingenieros de La Dolce Volta hicieron un trabajo impecable, imagínense grabar ese magnífico órgano Cavaillé-Coll, sonando en la catedral de Notre Dame con sus 7 segundos de reverberación, situado debajo del Rosetón principal. No existe un órgano en el mundo que suene como este, el mismo Aristide Cavaillé-Coll en 1868 revolucionó el sonido del instrumento, trabajando en el suministro de viento, en los armónicos y en un innovador efecto de campanada (chime), pueden escuchar eso por ejemplo en el track 7, BWV 617. Sumemos a eso la música del más grande compositor de la historia.

La música de Bach es eterna, es de las galaxias, es atemporal. No puedo imaginar el nivel de preparación mental para interpretar este instrumento y esa música en un viaje que desde el pasado debe conversar con un momento presente y quedar registrado para la eternidad. 

Toda interpretación de la obra de Bach obviamente pasa por muchos años de investigación, estudio, práctica e idiosincrasia del organista (en este caso). 

La experiencia es en muchos momentos sombría, pero es totalmente hermosa, el coral BWV 721 es posiblemente el lugar más conmovedor de este concierto, viene exactamente después de Toccata und fuge en D moll BWV 565 que es brutal, diez minutos frenéticos. Las dos fugas y BWV 572 tienen mucho aire y espacio con una magistral performance. 

Me quedo con el primer coral y el cierre del álbum, el extraordinario Passacaille und fuge BWV 582. Hay tanto ingenio, inteligencia como pasión y maestría, es una de las obras más comentadas, estudiadas y aplaudidas de todo su trabajo. Prepárate para el clímax.

Seguramente los más puristas de la obra de Bach tendrán reparos, pero quiero pensar que esto es, primero, música del siglo XVIII tocada para oídos del siglo XXI. Yo no recomiendo nada, pero si quieres viajar muy lejos y tocar lugares de tu vida quizás poco visitados y recónditos, agarra este álbum, una buena bebida, buenos parlantes o headphones y disfruta de música que no es de este mundo. 


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Bon Iver – i,i (Indie alternativo, future pop, cantautor)

El cuarto álbum del proyecto de Justin Vernon. La evolución sonora que escuchamos en el camino desde ‘For Emma, Forever Ago’ (2008), ‘Bon Iver, Bon Iver’ (2011), ‘22, A Million’ (2016) -la reseña puedes leerla aquí– a ‘i,i’ (2019) es muy interesante. Son tan distintos, está buscando algo sin rumbo (espero), algo que Justin mismo se sorprenda. Me conmueven sus melodías, sus falsetes, su búsqueda me conecta con la vida. 

No me canso de escuchar sus trabajos, ni siquiera sé hasta ahora cuál me gusta más, incluido este nuevo. La calidad de sus grabaciones y mezclas son notoriamente mejores.

¿Qué sucede en este álbum?

Lo primero que noto es que cada vez tiene más ideas, múltiples ideas que debe combinar y conectar entre tantos sonidos que utiliza. Noto también mucho trabajo de edición en el estudio como parte del proceso creativo, a veces hasta un aire de collages. Noto demasiados invitados, nombraré a James Blake en ‘iMi’ y Bruce Hornsby en ‘U(Man Like). Tardé en entender la apertura del álbum. Nunca dudé que iba a gustarme, Bon Iver es de los pocos músicos que espero la salida del álbum y lo escucho a la hora que se publica en las plataformas, es como las sagas en las que estoy atrapado en el cine y tengo que ir a ver en el estreno a las 0.00 horas, solo que Justin es mucho mejor. 

En ‘iMi’ empecé a juntarme con la música, una canción en Ab (IV II / V) con mucha edición más arreglos de voces reales y voces procesadas, de todas maneras seguía ansioso de esperar ‘la melodía’ que me marque como lo hace. En ‘We’ sentí que el enigma se estaba develando. Esa manera en que manipula los arreglos vocales logrando esas texturas es, en mi caso, adictivo. ‘Holyfields’ tiene una base con los instrumentos intervenidos por un trémolo en semicorcheas y arriba canta como sabe: barítono con un falsete muy bien logrado, por eso el amplio registro que posee.

La canción llegó. Es ‘Hey, Ma’. Esto es Bon Iver, increíble canción con una paleta de sonidos hermosa. Desde ahí ya vienen joyas como ‘U(Man Like)’, ‘Faith’, y ‘Salem’ que es quizás mi favorita. 

Voy a ser claro, amo lo que procesa las voces, sus synths, su reciente visión futurista del pop (de hecho lo está logrando). Cada vez más músicos, más invitados, coautores y más productores, esto por lo visto no significa que sea crecimiento. A veces extraño escuchar su guitarra acústica, menos ediciones y todo lo que sabe hacer con su voz, aunque si escuchas con mucha atención sigue allí. Admiro todo lo que puede hacer teniendo abajo unos pasajes armónicos tan simples. La enseñanza de su trabajo. Como un hiper moderno Neil Young. 

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Conociendo Rusia – Cabildo y Juramento. (Rock pop)

Descubrí el trabajo de Mateo Sujatovich, me alegró mucho degustar una joya nueva del rock argentino, deseaba escuchar una propuesta redonda y con un diseño de sonido tan interesante, mucho del rock argentino está dentro de este álbum que en realidad es el segundo, luego escucharé el álbum debut. Dudé en decir esto pero bueno, es hijo del gran Leo Sujatovich, legendario tecladista y pianista de Spinetta Jade (también del solista de Luis Alberto ‘Mondo di cromo’ entre otros).

El álbum abre con la canción homónima, lo primero que escuchas es un Gm(maj7), con todo lo que eso implica, acorde hermoso. La canción nos lleva a ‘No soy un extraño’ de Charly y  a ‘Giros’ de Páez, una delicia. Después del estribillo vuelve a la intro con un ii v i m(maj7) y la melo cantando la novena para caer en la sexta del acorde. Así me llenó de curiosidad el álbum. 

En ‘Quiero que me llames’ unas pinceladas de una guitarra jazzy en la intro, luego con los arreglos de vientos pintando la canción cantada en octavas. Suena a producción de Phil Ramone, pero en realidad es Nico Cotton, productor que está empezando a firmar bastantes álbumes argentinos. Canciones de amor y desamor, destaco también ‘Cosas para decirte’, ‘Otra oportunidad’. El trabajo de mezcla y masterización me encanta.

Cierra el álbum ‘Montaña Infinita’ una gran canción en 6/8, beatlesca, con arreglos de cuerdas incluidos, esta vez tipo Phil Spector, creo que mi favorita junto con la que abre el álbum.

Aires de bolero, tango, blues encontrarás en las rendijas de este trabajo. Suena muy lindo, todos instrumentos reales, bien tocados. Mi debilidad. Creo que Lisandro Aristimuño logra caminar más a un lado del sonido argentino que este álbum, pero por alguna razón no me molesta para nada, debe ser la nostalgia de tantos álbumes rioplatenses que disfruté. Espero que en los próximos años, en los álbumes que vendrán, tome más riesgos. Espero optimista. 

Les dejo un cifrado que hice mostrando lo que hace la melo en la intro:

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Actualidad

Sobre las presentaciones en vivo en los Grammy 2019.

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En una apertura interesante designada a Camila Cabello fue un lujo ver a Arturo Sandoval en la trompeta. Las siguientes presentaciones fueron Shawn Mendes (sin comentarios), Kacey Musgraves, Janelle Monáe con esa canción que tiene que ser un homenaje a Prince y los RHCP junto a Post Malone haciéndome extrañar cada vez más a Frusciante. 

Luego, el anunciado homenaje a Dolly Parton bastante flojito. Casi me da algo cuando Parton, Maren Morris y Miley Cyrus intentaron las tres voces en ‘After the gold rush’ de Neil Young. No hagan eso. 

H.E.R. muy bien. Mucho oficio cantando con una banda y coro excelentes. Cardi B subió al escenario con Chloe Flower en el piano que tocó increíble obviamente y ni la nombraron. 

Alicia Keys se sentó en dos pianos para cantar fragmentos de ‘Killing me softly’ (canción de Charles Fox y  Norman Gimbel que tiene mil versiones), ‘Unforgettable’ (Irving Gordon y también grabada por medio mundo), ‘Use somebody’ (Kings of leon), ‘In my feelings’ (Drake), ‘That thing’ (Lauryn Hill), ‘Empire state of mind’ (Jay-Z) y fue de lejos lo mejor de la noche, ella es maravillosa. 

Diane Ross fue presentada por su nieto (un genio) y cantó emocionada, todos agarrados de las manos, demasiado para mí. Lady Gaga que debe ser un gusto adquirido, tenía a Abe Laboriel en la batería (músico de McCartney), lo único que vi.

Un gran homenaje al sonido Motown con un ramillete de himnos de la época alrededor de J Lo. A este punto ya me había cansado, mucho performer. 

Destaco a St. Vincent en una buena versión de ‘Masseduction’ sola con guitarra, me gustó más que la versión de estudio y el homenaje a Aretha a cargo de Andra Day, Fantasia y Yolanda Adams con el tema ‘A natural woman’ de Carole King y G. Goffin.

No sé pero cada año me cuesta más ver toda la entrega. Debe ser la música.

P.S. Michelle Obama en el escenario fue para aplaudir. 

Música

Se acerca la gira #AlmaqueloideXXAniversario

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Estamos a un mes y medio del comienzo de la gira #AlmaqueloideXXAniversario. Tengo mucho trabajo entre la producción de los shows (ensayos, músicos, teatros, sonido, luces, pantallas, medios, viajes, etc.) y la reedición del CD en box de lujo (diseño, remasterización, bonus tracks, fotos, fabricación, etc).

La parte más divertida es “sacar” el Almaqueloide tal como fue grabado, pienso tocar igual hasta los solos, supongo que la mayoría de ustedes estarán de acuerdo en eso. Después de muchos años estuve escuchando seguido el álbum y me pasaron varias cosas, la más obvia es darme cuenta del paso del tiempo pero les comento otras un poco distintas.

Hablo a nivel personal aunque espero que les pase a la mayoría. No soy el mismo de hace 20 años. He cambiado. Eso es motivo de celebración. Crecemos, me asustaría notar que me quedé estacionado en algún lugar de la vida. Muchas veces dije que mis álbumes son como si fueran recuerdos guardados, algo muy parecido a los viejos álbumes de fotos que todos tuvimos. Guardar momentos para recordar.

Al escuchar los demos grabados en 1997 (que estarán incluidos como bonus tracks) ustedes van a notar que tenía esas 5 canciones arregladas tal como se grabaron un año después, eso me sorprendió. Por lo visto, tenía muy claro el diseño sonoro del álbum y las estructuras, algo que ya no me sucede. Quisiera tener esa seguridad ahora.

Toco muy distinto. Primero a nivel sonido, las guitarras suenan muchísimo más agresivas, sucias, más distorsión que overdrive. Creo que tenía un Ampeg, un procesador Roland GP16 y reconozco, no sin sorprenderme, a la Steinberger y sus humbuckers. Es muy notoria mi decisión que la característica del álbum sea el Wah y el “funk paceño”, graciosamente bautizado por alguien en alguna reseña de la época. ¿Qué simbolizaba tanto Wah en ese momento? Variar la frecuencia del sonido de manera zigzagueante y desplazarme en el tiempo de esa manera tiene que haber sido por algo.

Los solos me gustan. Nunca más toqué así. Hay sucios y limpios, rockeros y jazzys, siempre viajando sin elegir una de tantas opciones. Son muchas más notas por compás de las que me gusta tocar ahora, seguramente eso tiene que ver con la edad y la manera de entender/caminar la vida. Solos más consonantes, muy adentro de la tonalidad, sin complicaciones. Eso dice algo. 

Once canciones bastante nítidas que además muestran a un tipo enamorado, con el corazón roto, aprendiendo. Algunas cosas no cambian mucho.

No sé cuánto entendieron de lo anterior pero a mí este ejercicio del aniversario me está ayudando a entender mi presente. Todo lo que hacemos es un discurso y un acto definitorio. 

Hicimos fotos nuevas de mis manos, brazos y la cicatriz queloide lo más parecidas a las del 1998 para ponerlas en el book de la nueva edición, decidimos eso como metáfora general de todo esto. 

Ya quiero que sea 27 de julio y subirme a tocar todo el álbum con la súper banda. Quiero que cantemos fuerte lo que éramos como construcción y como eterna transición. 

Abrazos y no me canso de agradecerles el cariño.